Volver al blog 6 de marzo de 2017 · Por Vicente Àngel Barberà

Historia de un compromiso social. Otra realidad es posible

Historia de un compromiso social. Otra realidad es posible

La Asociación Cultural Falla Cronista Vicent Beguer i Esteve de Torrent, Cronista, nació hace 22 años. Somos una falla joven que desde nuestros inicios hemos sido conscientes de la importancia de hacer cosas en nuestro barrio, en nuestro pueblo, en nuestro entorno más cercano; de intervenir en él, en definitiva. Nuestras acciones iniciales fueron puntuales, para conseguir dinero para personas que necesitaban ayuda económica: una familia a la que le hacía falta financiación para vivir en Barcelona durante el tiempo en que iban a operar a su hijo en la Clínica del Doctor Barraquer; entidades locales que trabajan en Torrent, como Fem Futur, Cáritas, Cruz Roja, Hogares San Martín de Porres, Fundació Nova Vida… de todos los colores y de todas las confesiones. Estas acciones para conseguir dinero, sobre todo, se concretaban en la tómbola de mitad de año: conseguíamos juguetes, aportaciones de comercios, y los sorteábamos. En 2009 nos planteamos que debíamos intentar hacerla con una asociación que también estaba creciendo como nosotros, ADISTO, Associació de persones amb diversitat funcional de Torrent. Y ahí nos fuimos.

En un principio, nuestra intención era hacer la tómbola, como siempre, como toda la vida, pero caímos en sus manos, rendidos a sus encantos, los de un equipo de trabajo con muchas ganas de hacer cosas, padres y madres con una gran implicación y, lo que era más importante, con un mensaje que transmitir, que era el lema de aquel año y ha sido el de siempre entre Cronista y Adisto: «UNO MÁS».

Aquella reunión de trabajo con técnicos, voluntarios y padres se fue ampliando y los objetivos fueron cambiando. Ahora los miembros de Adisto, los socios, iban a ser nuestros artistas falleros. Nuestro monumento infantil fue realizado íntegramente por ellos, y los días de las paellas íbamos a compartir con ellos ese día tan importante, y participarían en el pasacalle con la Xaranga L'Enramà del día 17 y, además, los máximos representantes de su falla, de su comisión, desfilarían con nosotros el día de la ofrenda; y haríamos una charla y una exposición de fotografías en nuestro casal y un pase del corto «U més», y cuando nos dimos cuenta, tanto unos como otros, habíamos hecho un proyecto, un proyecto anual, un proyecto integral.

Nuestro monumento lo realizaron de manera tan espectacular los socios de Adisto que obtuvo el premio «ingenio y gracia», y aprovechando que se lo queríamos ofrecer a ellos como artistas, organizamos un desfile con charanga incluida por todo Torrent.

Desde entonces hasta ahora, como dicen las canciones, fue «el comienzo de una bonita amistad», una amistad que hemos ido cultivando a lo largo de casi siete años, una amistad que es verdadera y sincera, una amistad basada en la confianza y en saber que los dos estamos cuando el otro nos necesita. Tal vez pueda sonar a fanfarronada decir que conoces a alguien más que a un amigo, pero como todas las relaciones, se demuestran con hechos, y de esos, desde 2009 hasta ahora, hay un montón.

Junto con ARTIC (Alcohólicos Rehabilitados de Torrent y Comarca) nos unimos para hacer un programa en los Centros de Personas Mayores de Torrent, CERCA DE NUESTROS MAYORES, concretamente en el Centro de Mayores Santa Elena y en el Centro de Mayores de la Marxadella, un programa que ofrecíamos y que de hecho todavía hacemos, con actividades para las personas residentes, la confección de la Creu de Maig, espectáculos por parte de los grupos de artistas de Adisto, chocolatadas y zumos saludables con ARTIC, una iniciativa que pretende participar de la vida del centro para poder disfrutar de un rato agradable con nuestros mayores. Y digo pretende porque, año tras año, las tres entidades hemos seguido yendo al Centro de la Marxadella.

Este ejercicio fue el más productivo en cuanto a actividades: los mismos tres mosqueteros nos metimos en una todavía más grande, DESCUBRIENDO TORRENT. Desde siempre hemos pensado que Torrent tiene un patrimonio cultural espectacular y muy rico, que hay que enseñar y que debemos conocer todos, y qué mejor manera de hacerlo que jugando y relacionándonos las tres entidades, los socios de Adisto, los niños y niñas de la falla y los socios de Artic. Así que, dicho y hecho, creamos un juego, una gymkana por grupos y con pruebas, en la que los equipos, que mezclaban falleros y socios, iban descubriendo nuestro patrimonio torrentino. Empezamos siempre con un desayuno en la Torre y una visita guiada a nuestro edificio medieval más característico, y a lo largo del pueblo, a los lugares más emblemáticos: el museo de l'horta, l'hort de Trénor, el Ayuntamiento, el granero, la arciprestal, la plaza de l'era, hasta seis equipos, hasta seis lugares, seis actores caracterizados que enseñaban a los participantes, con dramatización, qué era y cuál era la importancia del lugar donde estaban, qué se hacía en cada lugar importante, integrando así totalmente a los miembros de todas las entidades.

Nuestros niños, actores de «les terretes», han actuado en multitud de ocasiones en la presentación fallera de Adisto y, como no, nuestros representantes, Fallera Mayor, Fallera Mayor Infantil y Presidentes, han participado desde el año 2009 en los actos falleros de Adisto: el día de las paellas, la ofrenda y la cremà de la falla. No quiero dejar de mencionar un elemento importante en todos estos actos, y que no sería justo dejar fuera de este recorrido: la charanga L'Enramà. Veinte años llevan siendo la charanga oficial de Cronista, y desde el primer año con Adisto también lo son de nuestra asociación hermana. Ellos los acompañan cada año en cada acto fallero.

El proyecto del año 2014, nuestro monumento, volvió a ser especial junto con el Col·lectiu Soterranya, entidad torrentina con valores como la justicia social, la paz, la solidaridad y el desarrollo sostenible. Hicimos que «l'arbre dels desitjos», un cadafal construido íntegramente de varilla, un árbol que el día 15 aparecía con solo sus ramas desnudas y sin color, rodeado de hombres grises, los del cuento de Michael Ende, «Momo», los personajes que quieren volver todo el mundo igual, sin color, sin imágenes positivas. Pero la sociedad, las ideas, las actitudes y las personas pueden actuar para dar color a la vida y para borrar esos hombres grises, esas ideas, y lo hicimos así a lo largo de las fallas. Para dar color a las ramas del árbol cambiamos cintas de colores por un kilogramo de alimentos no perecederos, llegando a 800 kilos que fueron destinados al Banco de Alimentos de Torrent. Estas cintas fueron confeccionadas íntegramente por los miembros de Adisto. Este ejercicio, este importante colectivo se sumó a las acciones que hacemos con Adisto.

Cómo no, el año siguiente, en el proyecto Taracea y Ekklesia de la Falla Nou Campanar, confeccionado por Miguel Arraiz y David Moreno, formamos ambos parte del proyecto social que rodeaba a la tan famosa última falla. Ellos, los socios de Adisto y los chicos y chicas que estaban en el sistema de Reforma de la Conselleria de Bienestar Social, fueron los encargados de hacer el suelo de la falla, formando distintos diseños del famoso Mosaico de Nolla.

Y el año pasado también participamos en el proyecto Junts fem Torrent, un proyecto que ofreció alternativas de ocio y tiempo libre a los menores del Centro de Día de Laura Vicuña, donde entidades torrentinas —Cronista, Adisto, Corazones Solidarios, Col·lectiu Soterranya, Artic— actuamos conjuntamente para conseguir el objetivo del uso responsable del ocio y el tiempo libre de un grupo de más de 30 chicos y chicas vecinos de Torrent.

Este año, como no podía ser de otra manera, tienen un lugar importante y predominante en nuestro proyecto social. «Igualmente diversos» es nuestro lema de este año, y qué mejor ejemplo de diversidad que Adisto, y qué mejor ejemplo de integración que nuestra relación.

Este podría ser nuestro recorrido de acciones que a lo largo de nuestra vida en común hemos hecho juntos, pero nuestra relación Adisto-Cronista, Cronista-Adisto, como podéis ver a lo largo de esta historia, va mucho más allá.

Desde el año 2009, nosotros, Cronista, nos hemos convertido en el altavoz de las acciones de nuestros amigos, nos hemos convertido en la herramienta de la normalización, y son muchos los ejemplos que os haré llegar, donde se han incorporado o tienen presencia allí donde antes no la tenían: 1. En los primeros actos falleros de Adisto, acudíamos los falleros de Cronista, tanto nuestros representantes oficiales como los falleros a los que nos nacían las ganas de colaborar y formar parte de su vida. A su primera presentación fallera solo fue la falla Cronista. Hoy en día, en la última presentación fallera, la del ejercicio 2016, acudieron todas las comisiones de Torrent, además de las Falleras Mayores y sus Cortes. De hecho, se ha convertido en un acto más al que ahora acuden todas las comisiones torrentinas. 2. Poco a poco los miembros de Adisto han sido invitados a los actos organizados por la Junta Local Fallera de Torrent, tanto sus máximos representantes, Presidente y Fallera Mayor, como el resto de miembros, actuando en diversas ocasiones los diferentes grupos de artistas que tienen, como Patracolà o Perfussió. 3. En el mundo de las fallas torrentinas se cuenta cada vez más con ellos para confeccionar los regalos o detalles de las comisiones. 4. Han sido invitados en más de una ocasión a participar en las presentaciones de diferentes comisiones torrentinas. 5. Participan como espectáculo durante el descanso, mientras delibera el jurado, del concurso de Playbacks de las Fallas de Torrent.

Pero hay que decir que nuestra relación, nuestra participación con ellos, ha tenido un importante efecto de contagio en Torrent. Me explico. Empezamos a trabajar con Adisto haciendo una tómbola y ellos nos regalan una maravillosa falla; de ahí ampliamos el abanico de asociaciones torrentinas y, sumando Artic, Cerca de Nuestros Mayores y Descubriendo Torrent, ya somos tres. Seguimos pensando, maquinando y «conspirando», y se añaden los amigos del Col·lectiu Soterranya; además, a los cuatro se añaden Corazones Abiertos y el Centro Laura Vicuña.

Vamos haciendo crecer entre todos el tejido asociativo de nuestro entorno, hacemos crecer la necesidad del trabajo en red, el trabajo verdaderamente productivo entre los miembros de la sociedad torrentina. Se ha creado un movimiento con una sinergia que poco a poco va creciendo, y en cada ejercicio, en cada proyecto, en cada año son más las entidades que se van sumando al «carro» de la normalización, de la integración de las personas con diversidad funcional de Torrent, gracias a las acciones que realizamos tanto unos como otros. Gracias a que todos tenemos una voluntad inclusiva, una voluntad abierta y unas actitudes que invitan al trabajo cooperativo que van a producir beneficios inmediatos en aquellos que quieren participar, porque además de que nuestras acciones generan un beneficio en los beneficiarios —socios, falleros—, los primeros beneficiados somos nosotros como entidad y como personas.

Como entidad, porque en nuestro caso nos da un ADN propio, una marca de calidad, un elemento distintivo respecto al resto, alejado de las meras apariencias y el postureo irreal. Después de 20 años creo que puedo decirlo.

Como personas, por el beneficio personal que nos aporta, alejado del sentimiento paternalista y asistencialista de «vengo a ayudar» o «lo hago por ellos». No, y mil veces no: los primeros beneficiarios y beneficiados somos nosotros, por el crecimiento personal y colectivo que supone crecer y desarrollarse como persona dando cabida, y haciendo parte de tu escala de valores, la integración y la plena inclusión de las personas con diversidad funcional; de manera egoísta, el primer beneficiado es uno mismo.

Es natural la inclusión de los dos en proyectos comunes, en proyectos donde siempre tenemos cabida, donde siempre nos decimos que sí, porque a los amigos siempre hay que decirles que sí. El año pasado, los socios y profesionales de Adisto hicieron una visita a la guardería de la Casa Caridad y se dieron cuenta de que los niños y niñas que van allí no tienen regalos cuando cumplen años. Enseguida, la llamada: «pasa esto, ¿qué podemos hacer?», y nació Corazones Solidarios, corazones de tela de trajes de valenciana donados por Indumentaria Esteve, confeccionados íntegramente por el taller de madres y socios de Adisto, vendidos en la Falla Cronista, hasta hacer un total de 1.200 euros.

La falla de este año de Adisto fue especial, gracias al trabajo de un chiflado de las fallas, gracias a un enamorado de las fallas, Ferran Martínez, que consiguió que más de 10 artistas hicieran un ninot para hacer su monumento; artistas falleros como David Moreno, Vicente Francisco Lorenzo, Raúl Martínez Chuky, Grego Acebedo, Carlos Orts, Gio, Sergio Fandos, Toño Savall, Ramón Solaz y el Grupo Imaginarte Taller Creatiu dieron vida al monumento «Gravedad Zero». Dentro de un proyecto innovador como «quiero un cachito de ti», cada uno de ellos aportó un ninot para hacer una escena del monumento.

Para los socios de Adisto, cuando se habla de una falla siempre, siempre hablamos de la Falla Cronista Vicent Beguer i Esteve. Para un niño o una niña de la Falla Cronista, cuando ve a una persona con diversidad funcional siempre piensa o dice: «Papá, ese chico es de Adisto, ¿no?». Personalmente puedo contar distintas anécdotas con mis hijos como protagonistas, como cuando Daniel, que ahora tiene 9 años, esperando en la cola del Mercadona, vio a un chico en silla de ruedas con parálisis cerebral y, sin más, se puso a chocarle la mano y a decirle cosas. Deberíais haber visto la cara de la madre del chico de la silla de ruedas: era una cara de sorpresa y de alegría, y por supuesto, la del chico. Pequeños gestos generan grandes revoluciones…

Pero después de tanto tiempo hablando de actividades y de proyectos, tengo que decir que lo más importante, tanto de una entidad como de la otra, somos las personas: los profesionales, los socios, los voluntarios, los falleros, todos son los «culpables». Los culpables de que, desde el inicio de nuestra relación, con actitudes abiertas y verdaderamente inclusivas, se dieran condiciones para ir cultivando una semilla que poco a poco fue dando frutos. En Cronista hemos trabajado todos estos años con más de 20 entidades, pero solo con Adisto existe esta relación del día a día, esta relación como una de las mejores y más grandes amistades, esa que solo con una mirada tenemos suficiente para saber cómo está el otro y qué es lo que necesita.

El primer proyecto con el que nos conocimos era «U més». «U més» es el mejor resumen de nuestra relación, de nuestra vida en común, es el ejemplo perfecto de la integración de las personas con diversidad funcional. Nosotros, afortunadamente, consideramos que es un camino en común que estamos haciendo paso a paso, y que a cada paso hacemos una etapa; a cada paso la integración de las personas con diversidad funcional está mucho más cerca gracias a las acciones conjuntas, gracias al trabajo desde la igualdad. Cuando hacemos cosas juntos no consideramos que nada de lo que hacemos debamos adaptarlo porque vienen los de Adisto; no, todos lo hacemos en la medida de nuestras posibilidades, tanto ellos como nosotros.

La naturalidad con la que nos relacionamos da como resultado la integración, que es, desde siempre, el objetivo prioritario de Adisto. El nuestro, el de Cronista, siempre ha sido el mismo: participar en nuestro entorno, intervenir, hacer acción social. Las fallas somos parte de la sociedad y tenemos capacidad de intervenir en ella, porque como dijo alguien de Cronista, «en las fallas no solo hacemos fiesta». Somos falleros. Somos Cronista.

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