El boceto del Centenario no descansa en verano

Julio ha dejado la Plaza Luis Cendoya más tranquila de lo habitual: la comisión reparte el verano entre partidas de mesa, algún partido de fútbol y las vacaciones de cada cual. Pero hay un rincón donde este verano no se para: el taller, donde ya se está dando forma a la falla que va a representar nuestro centenario.
No es la primera vez que el trabajo importante de una falla ocurre lejos de las miradas. En 1927, cuando Antonio Blasco y Francesc Cervantes volvieron de los talleres falleros de Valencia con una falla y un bunyol para quemar por San José, el entusiasmo que prendió entre los vecinos se tradujo enseguida en trabajo manual: nueve vecinos levantando los ninots del primer monumento a las puertas de la fábrica, sus mujeres cosiendo el vestuario, mientras Cervantes ponía la guasa en los carteles. Nadie vio aquello hasta que ardió; el mérito estaba en las semanas de antes.
Un siglo después seguimos funcionando igual, solo que ahora el boceto de la falla mayor lleva la firma de Pere Baenas y el de la infantil, la renovación de Antonio Verdugo. No es una falla cualquiera la que se está pensando este verano: es la que va a quedar en la memoria de todos como la falla del Centenario, la que se plante justo cuando se cumplan cien años de aquella primera olla y aquel primer bunyol. Cada decisión de taller que se toma ahora, en la tranquilidad del verano, es una decisión que pesará en cómo se recuerde 1927-2027.
Ese trabajo no se va a quedar solo en el taller: el 31 de octubre se inaugura una exposición que se podrá visitar hasta el 7 de noviembre, y que dará a la plaza la oportunidad de acercarse a cómo se está gestando la falla de este año tan señalado. Y antes, el 17 de octubre, la Inauguración del Centenario abrirá oficialmente el ejercicio en el que todo esto va a tomar forma definitiva.
Así que si este verano ves la plaza vacía y piensas que la comisión está de vacaciones, no te fíes del todo: en algún taller, alguien sigue dando forma al centenario. Y cuando llegue octubre, ahí estaremos para enseñároslo. Quien quiera acercarse a verlo, o a echar una mano antes de que llegue ese día, siempre tiene un hueco en esta comisión.