Fallas en movimiento hacia la igualdad y la inclusión

Al plantarse la falla, las personas con diversidad funcional son una más. Otro aspecto en el que se mueven las fallas es en ser unas fiestas inclusivas y no sexistas, que se preocupan por el sentir de la actualidad y promueven acciones encaminadas a la visibilización y concienciación de actitudes no sexistas entre la ciudadanía. Se ha recorrido un largo camino y se dan pasos decididos hacia la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres. Por último, también se avanza en la igualdad en fiestas libres de LGTBIfobia. Debemos convertir las fiestas en un espacio donde no haya agresiones de ningún tipo y donde nadie sea juzgado por ser quien es.
La Falla Luis Cendoya ha querido poner de manifiesto que la sociedad cambia, evoluciona, y en cada paso adelante vemos cómo las fiestas se adaptan también a la nueva realidad. Porque las Fallas siempre están en movimiento. Porque las Fallas son y serán.
Las Fallas son una fiesta con una arraigada tradición en nuestra ciudad. Durante una semana las calles se transforman en una gigantesca explosión de ninots, en una ciudad llena de luces, colores y pólvora. Se trata de una fiesta centenaria que se disfruta de generación en generación. Si echamos la vista atrás podemos comprobar cómo ha evolucionado conservando la esencia de las Fallas originarias, cuando los vecinos sacaban a la calle muebles y objetos para quemarlos en una pira que renovaba la energía.
Las Fallas no se quedan aparcadas, sino que se mueven y evolucionan. Estamos siendo testigos de cómo caminan hacia una fiesta cada día más abierta, una fiesta en la que todos y todas son tratados por igual y no hay discriminaciones. Gracias a disfrutar de una fiesta inclusiva conseguimos una mayor participación a todos los niveles, y, cuando hablamos de fiestas inclusivas, hablamos por ejemplo de fiestas igualitarias entre hombres y mujeres, de fiestas accesibles para las personas con diversidad funcional o de fiestas libres de LGTBIfobia. Todas son maneras de entender el término inclusión y, por tanto, una igualdad plena y efectiva en todas las esferas sociales. La manera en que disfrutamos de nuestras celebraciones y fiestas es reflejo de nuestra sociedad. Las fiestas expresan el sentimiento social de la época en que se celebran. Por eso, si nos movemos hacia una sociedad más igualitaria e inclusiva, solidaria y garante de derechos, nuestras fiestas deben seguir esa misma línea.
Ante este escenario de impulso de acciones encaminadas a promover la igualdad en las Fallas, podemos estar orgullosos del esfuerzo realizado por la comunidad fallera, por las comisiones y por todo el mundo relacionado con la fiesta. Porque han conseguido que todas las personas se sientan bienvenidas a nuestra gran celebración del pueblo valenciano. Es más, la propia idiosincrasia de la fiesta lleva en su ADN ser unos grandes anfitriones y anfitrionas.
Uno de los pilares esenciales de las Fallas es la fraternidad. Las Fallas son familia, son amistad, y por ese motivo la integración de las personas con diversidad funcional siempre ha existido. De hecho, podemos decir bien claro que desde siempre las fiestas disfrutan de una inclusión plena en este aspecto.