La importancia de ayudar: donación de sangre, plaquetas y médula ósea

Para empezar, y antes de explicar sobre la donación de sangre, plaquetas, médula, etc., quiero agradecer a todas las personas donantes, ya que sin ellas sería imposible llevar adelante la acción de salvar vidas. Partimos de la base de que hay que donar, porque la sangre y sus derivados son muy necesarios en el día a día.
Donación de sangre
Es muy común ver los autobuses de transfusiones en nuestras calles, en nuestras ciudades. Seguramente pasamos de largo sin pensar qué es eso que hacen allí. No nos damos cuenta de lo necesario que es.
Por desgracia, hasta que algún familiar nuestro no necesita una transfusión por una intervención quirúrgica, o plaquetas por sufrir cáncer, por ejemplo, hasta ese momento no pensamos en ayudar. Afortunadamente, hay muchas personas que sí están concienciadas y lo hacen como una rutina, pero lo más importante es que, más tarde o más temprano, nos pongamos a colaborar con el prójimo, porque en cualquier momento podemos ser nosotros o algún familiar o amigo quien lo necesite.
Donar es una necesidad que tenemos en nuestra sociedad. Según marca la Cruz Roja Española, harían falta unas cuarenta donaciones por cada mil habitantes al año. La donación de sangre en España no es remunerada, se hace de manera altruista.
La sangre no se puede fabricar ni elaborar con máquinas, sino que se ha de conseguir mediante donantes que ofrecen desinteresadamente su sangre para ayudar. La sangre es necesaria en muchas operaciones y, por desgracia, caduca y no se puede almacenar durante mucho tiempo, por eso donar es necesario.
La donación es muy sencilla e indolora. Hay que haber dormido bien la noche anterior, haber comido, no hace falta ir en ayunas, y no haber fumado durante la hora anterior.
La donación tiene varias fases muy sencillas:
• Rellenamos un formulario de una entrevista médica y la autorización.
• Examen médico y entrevista: tensión arterial, pulso, para descartar algún problema y comprobar si la persona es apta para la donación. Si se detecta algún problema, no se autorizará la donación.
• Prueba para ver el hematocrito.
• Donación.
• Refrigerio y recuperación.
Después de la donación, la mayoría de las personas se encuentra perfectamente, aunque raramente pueden darse algunos efectos adversos como mareo, hematoma, lesión del nervio con adormecimiento de la mano, pero que se resuelven enseguida sin ningún problema.
La sangre se procesa en las veinticuatro horas siguientes a la extracción, en diferentes fases:
• Fraccionamiento: se encarga de separar los tres componentes fundamentales: hematíes, plasma y plaquetas.
• Concentrados de hematíes: se encargan de transportar el oxígeno y se utilizan para tratar la anemia después de una cirugía o traumatismos y anemia crónica. Se almacenan a unos cuatro grados centígrados durante un máximo de cuarenta y dos días.
• Plasma: es la parte líquida de la sangre. Contiene los factores de la coagulación. También se utiliza en la elaboración de vacunas y medicamentos. Se almacena hasta dos años siempre que esté congelado.
• Plaquetas: son pequeños fragmentos citoplasmáticos que curan nuestras heridas. Su vida media oscila entre ocho y once días, aunque se suelen almacenar a veintidós grados centígrados durante unos siete días. Se utilizan en enfermos de cáncer y en trasplantes de órganos.
• Análisis: se realiza el análisis para saber el grupo sanguíneo, el RH y la detección de enfermedades infecciosas como VIH, hepatitis, sífilis…
La donación de sangre es totalmente segura. Los materiales son estériles y de un solo uso, por lo que es imposible contraer cualquier tipo de enfermedad en la donación.
Es imprescindible para curar a muchas personas. En cada donación se benefician tres personas. Se puede donar cada dos meses, con un máximo de cuatro donaciones al año para los hombres y de tres para las mujeres. Hay que intentar donar antes de los periodos vacacionales, ya que por desgracia durante estos periodos la sangre es más necesaria, porque se reducen mucho las donaciones mientras que la necesidad de sangre aumenta.
Hay que tener en cuenta que una de cada diez personas que entra en un hospital necesita sangre, que cada tres segundos alguien suele necesitarla, y que uno de cada dos españoles necesitará sangre alguna vez en su vida. El proceso de donación no dura más de treinta minutos, es fácil organizarse para donar y solo nos extraen cuatrocientos cincuenta mililitros, con los que se pueden salvar tres vidas.
Una de las preguntas frecuentes es quién puede donar sangre. Puede hacerlo cualquier persona entre dieciocho y sesenta y cinco años, con un peso mínimo de cincuenta kilogramos. No hace falta estar en ayunas y es recomendable haber tomado una comida normal. Puedes donar aunque hayas padecido hepatitis antes de los doce años, aunque tengas el colesterol alto y aunque tomes algunos medicamentos habituales.
Donación en las falles de la comarca
Ya hace unos años que las fallas de nuestra comarca hacen donaciones de sangre. Empezó con ellas una falla. Poco a poco ha ido creciendo el número de fallas que se han apuntado a colaborar con las donaciones de sangre, y espero que en poco tiempo se nos unan muchísimas más.
La solidaridad del mundo fallero es bien patente. Prestamos nuestros casales para que se puedan hacer las donaciones, y la acción se publicita por todas las redes sociales. De esta manera, las personas que acuden no son solamente falleros, sino que se llega a mucha más gente.
Banco de cordón
En el Banco de Sangre de Cordón Umbilical se reciben y procesan las donaciones de los diferentes hospitales de cada comunidad.
La recogida de sangre de cordón es muy sencilla, aunque hay que firmar el consentimiento informado. Se almacenan criopreservadas en nitrógeno líquido a menos ciento noventa y seis grados centígrados hasta su utilización en pacientes con enfermedades oncohematológicas.
El trasplante de sangre de cordón se ha convertido en una gran alternativa al trasplante convencional de médula ósea y/o sangre periférica.
Donación de plaquetas
La donación de plaquetas se realiza mediante el procedimiento llamado aféresis, en una máquina centrífuga de sangre que la separa y canaliza en una vena, de la misma manera que una donación de sangre, pero conectada a un equipo que separa las plaquetas por un lado y devuelve el resto al donante. Es un proceso más lento que suele durar entre una y dos horas.
No existe ningún riesgo al donar plaquetas. Como en una donación de sangre, es una pequeña punción y se utiliza un anticoagulante. Como mucho se puede sentir en el retorno de la sangre un leve hormigueo alrededor de la boca que se soluciona rápidamente bajando el goteo o tomando un poco de calcio que te dan, y la sensación desaparecerá inmediatamente.
No perdemos plaquetas en la aféresis, ya que en el análisis que te hacen se indica la cantidad de plaquetas que tienes y solo extraen las necesarias. Hay que tener una cantidad por encima de ciento cincuenta mil; además, las plaquetas se regeneran muy rápidamente y a los quince días puedes volver a donar de nuevo, aunque no es recomendable hacerlo más de veinticuatro veces al año.
Es necesaria para enfermos hematológicos, enfermos con tratamiento oncológico, leucemia, trasplantes de médula ósea, tratamiento preventivo en pruebas diagnósticas, en biopsias y en algunos trasplantes de órganos. Hay que reservar cita para hacerlo.
Donar plaquetas no es lo mismo que donar sangre, es diferente. Donar plaquetas no afecta a la salud, ya que el organismo se recupera rápidamente. No duele, solo una pequeña molestia en el momento del pinchazo, igual que la de donar sangre.
Del plasma que se extrae en la aféresis se obtiene:
• Albúmina, que se utiliza para enfermos renales y hepáticos.
• Gammaglobulinas, para el tratamiento de diferentes enfermedades.
• Factores de coagulación. La hemofilia es una enfermedad que radica en la carencia de uno de los factores de coagulación. Esta enfermedad es fácilmente tratable porque se pueden obtener estos factores del plasma de individuos sanos, aunque tiene un par de inconvenientes, el coste y la dificultad para adquirirlos. Por eso hay que aumentar la disponibilidad de plasma.
Después de muchos años siendo donante de plaquetas, puedo decir que verdaderamente es imprescindible concienciar a todos para que lo hagan, ya que las plaquetas caducan en muy poco tiempo y son muy necesarias en la actualidad.
Donantes de médula ósea
Hay un registro de donantes de médula ósea (REDMO). El trasplante de progenitores hematopoyéticos (células madre), antes llamado trasplante de médula ósea, sirve para el tratamiento de determinadas enfermedades o tumores de la sangre (leucemias, linfomas, insuficiencias medulares, etc.).
En este tipo de trasplante es imprescindible que el donante y el receptor tengan una identidad inmunológica dentro del sistema HLA (este sistema HLA se refiere al código genético, individual de cada persona, que sirve para que el cuerpo sepa diferenciar lo que es propio de lo que es extraño). Más del setenta por ciento de los candidatos a trasplante de médula ósea no tienen donantes compatibles entre sus familiares. Ser compatible implica que las células del donante y del receptor sean tan parecidas entre sí que puedan llegar a convivir dentro del organismo del paciente que recibe el trasplante.
La búsqueda de una médula compatible entre la población general (donación no emparentada, es decir, entre personas que no pertenecen a la misma familia) conlleva una gran dificultad debido a la variabilidad individual del sistema HLA.
Para ayudar a subsanar esta dificultad se fundó a nivel nacional el Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO), creado por la Fundación Josep Carreras en 1991. Este registro, a su vez, está integrado con los de otros países y genera una gran base de datos mundial de todos los donantes de médula ósea voluntarios no emparentados (no familiares).
Cuando un paciente español necesita ser trasplantado, se inicia una búsqueda, primero en el registro del REDMO y, si es infructuosa, en todos los registros internacionales. Después de localizar un donante compatible, se completan las pruebas analíticas necesarias y, si los resultados son correctos, se cita al donante para la extracción de progenitores hematopoyéticos en su país de origen, y se remiten al hospital donde se está tratando al paciente para su posterior infusión (es decir, la introducción de los progenitores hematopoyéticos en el organismo del paciente).
Tan solo un veinte por ciento de los trasplantes de médula ósea realizados en nuestro país proviene de donantes españoles. La mayoría proviene de otros países. Encontrar un donante compatible fuera de España requiere un tiempo extra del que en ocasiones el paciente no dispone, dada la gravedad de su enfermedad. Por eso, al aumentar el número de donantes en España se consigue disminuir el factor tiempo para poder aplicar este tratamiento y que, por tanto, sea más efectivo. Esta es la razón por la que es tan importante el aumento del número de donantes y, consecuentemente, el aumento de la probabilidad de encontrar personas compatibles entre el conjunto de donantes españoles.
Para hacerse donante de progenitores hematopoyéticos, e ser incluido en el Registro del REDMO, se ha de tener una edad comprendida entre dieciocho y cuarenta años y no haber padecido ni padecer ninguna enfermedad grave o transmisible.
La donación de progenitores hematopoyéticos se puede realizar de dos maneras:
Donación de médula ósea (fábrica de la sangre): mediante la extracción de una cantidad de médula ósea por punciones aspirativas repetidas realizadas en la parte posterior del hueso de la cadera (crestas ilíacas posterosuperiores). Este proceso se realiza en condiciones estériles, en quirófano, bajo anestesia general o epidural. El donante puede volver a su actividad habitual después de 24-48 horas desde la extracción.
Donación de progenitores de sangre periférica: en condiciones normales, las células madre están en la médula ósea, pero después de administrar fármacos llamados «factores de crecimiento», estas pueden salir a la circulación sanguínea. Por este motivo, el donante recibe durante cuatro o cinco días estos fármacos (que se administran con un pinchazo subcutáneo) y posteriormente se realiza, mediante punción venosa, una aféresis (proceso que consiste en retirar las células madre del conjunto de la sangre total). Este procedimiento no requiere ingreso hospitalario ni anestesia general o epidural.
La donación de médula ósea es un acto anónimo, voluntario y solidario por el cual no se recibe ninguna compensación económica. Además, los donantes tienen todo el apoyo sanitario y social para efectuar la donación en las mejores condiciones. Asimismo, el donante puede darse de baja en el registro cuando lo considere conveniente.
Julio Lahuerta i Cintas
Bibliografía: Cruz Roja Española, Centro de Transfusiones de la Comunidad Valenciana.