Volver al blog 8 de marzo de 2024 · Por Ferran Martínez

Sueños

Sueños

Había sido un año muy intenso. El sueño de su vida por fin se había hecho realidad. Mil actos a los que asistir y sentirse el centro de todas las miradas. Pero aquella noche tenía una seria competidora. Justo la noche que ponía fin a su sueño. Durante todo el día no hacía más que repetirse: «No lo permitiré».

Y llegó el momento, todo estaba listo para la cremà de la falla, la gente esperaba que un año más se cumpliera el ritual. Ella junto a la traca que daría inicio al grito final. «¡No lo permitiré!» «No me quitará el protagonismo»; y se roció con la garrafa de gasolina.

En ese momento sonó el despertador que ponía fin a la pesadilla. Todavía sobresaltada, empezó a vestirse. Hoy era la elección de la fallera mayor de su comisión y ella sería una de las candidatas. Durante el desayuno pensó que quizá debía relajarse y disfrutar del momento, era una ocasión para disfrutar de aquellas palabras que le repetía su abuelo en la infancia: «piensa siempre en qué puedes hacer tú por la falla, y no en lo que la falla puede hacer por ti».

En ese momento fue consciente de que el verdadero sueño era precisamente ese, ser fallero y fallera, y hacer posible que cada año todo aquello que nos ilusiona y nos hace felices vuelva a suceder.

Ahora ya estaba preparada para ser elegida.

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