Una aventura de literatura

Jules Verne fue un buen escritor de ciencia ficción, pero hay que destacar que además era un gran lector. Devoraba revistas científicas, también las de geografía, y en ellas se inspiró para crear un mundo de fantasía.
La aventura de leerlo es una travesía espectacular, llena de descubrimientos, grandes inventos y tecnología. La ignorancia acecha escondida con sus largos tentáculos, y a la gente que no lee nada la espera para atraparla.
Con Verne puedes recorrer veinte mil leguas de viaje submarino a bordo del Nautilus, de un confín a otro. Con Verne puedes llegar a la luna en un cohete; será una aventura espacial incomparable, de hecho.
Con Verne volarás en globo, darás la vuelta al mundo, y como dice la canción: son, ochenta días son. Si quieres rescatar de la ignorancia sin libros a un amigo, ve y hazle un gran favor hablándole de tus favoritos.
Con Verne te adentrarás hasta el centro de la Tierra, y las cosas que encontrarás te dejarán la mente abierta. Leer es un grato placer, despierta la imaginación, y cuanto antes te des cuenta, mejor aprovecharás el tiempo.
Dicen que todos los perros acaban pareciéndose a sus amos. Este está enganchado a los libros y quiere que se los lean en voz alta. Algunos y algunas están enganchados a la consola o al móvil... ¿De verdad os creéis que mola tanto? ¡Ya es hora de que levantéis la cabeza!
Necesitáis estar con los demás, no perder la espontaneidad, relacionaros con las personas, salir a la calle a jugar. Gastar la palabra resulta fundamental, y una buena manera es jugar a juegos de mesa. La imaginación y la creatividad son cosas que hay que fomentar, y gracias al juego y a la literatura nunca dejaréis de soñar.
Jules Verne (Nantes, 1828 – Amiens, 1905) está considerado el fundador de la literatura moderna de ciencia ficción. Su producción supera los cincuenta títulos.
En sus novelas de aventuras reflejó las dos grandes aspiraciones del siglo XIX: la exploración del mundo y el progreso tecnológico; y predijo con gran precisión en sus relatos la aparición de algunos inventos que se desarrollarían en el siglo XX como consecuencia de los avances tecnológicos: la fotografía submarina, el primer reloj de pulsera, la televisión, internet, los helicópteros, los submarinos y las naves espaciales, entre otros.
Con nuestro monumento infantil queremos rendir homenaje a este autor tan prolífico y hacer reflexionar a la sociedad sobre el uso de la tecnología por parte de los niños y las niñas.
Los avances tecnológicos han contribuido a hacernos la vida un poco más cómoda y sencilla (y seguirán haciéndolo), pero la tecnología nunca debe acaparar el tiempo de ocio infantil.
Nos parece muy relevante potenciar el desarrollo tanto personal como social de los más pequeños y las más pequeñas, pues no debemos olvidar que la chiquillería de hoy será la gente adulta de mañana, y hay que cuidarla y protegerla.
Desde la comisión de la A.C. Falla Luis Cendoya queremos fomentar la lectura entre la infancia dando a conocer a este gran autor de misterio y aventuras, cuyos libros están recomendados para niños y niñas de entre nueve y doce años; así como impulsar el juego infantil como una herramienta fundamental para incentivar las relaciones sociales y cultivar la imaginación.
Sean bienvenidos y bienvenidas a nuestra particular aventura, llena de peripecias sin peligro, de juegos tradicionales y buena literatura. Aventura de imaginar, aventura de leer, aventura de jugar, aventura de soñar.